miércoles, 4 de octubre de 2023

Largo viaje de un día hacia la noche



Ir al Teatro San Martín siempre me emociona, en mi adolescencia empecé a ir cuando me llevaba mi papá.

 En esta oportunidad fui a ver "Largo viaje de un día hacia la noche" de Eugene O'neill.El elenco está integrado por Selva Alemán (Mary Tyrone) Arturo Puig (James Tyrone) Diego Gentile (James Tyrone Jr.), Lautaro Delgado Tymruk (Edmund Tyrone) y Julia Gárriz (Cathlee, la empleada), todxs ellxs con excelentes interpretaciones que hacen sentir que lxs espectadores estamos presenciando las tensiones y los conflictos de esta familia. La composición de cada personaje, las miradas, los silencios y la presencia en el escenario que tienen cada unx de ellxs hace que este clásico del teatro llegue a conmover y abrir la posibilidad a lxs espectadores que reflexionemos sobre los vínculos familiares, la salud y la enfermedad, lo dicho y lo no dicho en los vínculos, el amor y el desamor, las adicciones y los consumos problemáticos de sustancias psicoactivas.

Una pregunta, que uno de los personajes dice, me queda resonando ¿Quién quiere ver la vida como es? A veces ante tanta crueldad, dolor, miedos y lo que a cada quien le cueste tolerar de esta vida, preferimos no ver. Preferimos que la neblina, como la que está presente en el escenario, nos oculte del mundo. Esta pregunta se puede relacionar directamente con el consumo de sustancias psicoactivas que aparecen en la obra. Podemos pensar cómo los consumos problemáticos están relacionados con los aconteceres de la vida y parecería que intenta cumplir con la idea de desconectarnos de la realidad. Nos invita a pensar en los consumos problemáticos como consecuencia y no como la causa. Invita a pensar que dolor es el que quieren alivianar la familia Tyrone a través de sus consumos problemáticos. Es una obra fuerte, más allá de las identificaciones que pueden o no tener lxs espectadores, pero en la manera que está representada permite que lxs espectadores podamos tolerar estar viendo y viviendo tanto dolor de la familia Tyrone.

La escenografía nos permite vivir por un rato en la casa de la familia Tyrone, con una delicada puesta de luces y musicalización acorde para que nos introduzcamos en la historia.

Además de una gran dirección su director Luciano Suardi escribió estas palabras sobre la obra: "Esta obra fue escrita en 1940 pero no puesta en escena hasta 1956, después de la muerte de O' Neill. Él mismo pidió que permaneciera inédita, no quiso verla representada. Obscena y despiadadamente autobiográfica, en la dedicatoria la nombra como una öbra de dolor antiguo, escrita con lágrimas y sangre. Nos cuenta solamente un día en la vida de su familia, pero es suficiente para aniquilarnos como una ola que se estrella en esa casa junto al puerto, donde la niebla hace que el faro toque su sirena sin piedad. Todas las miserias reverberan cruelmente desde el desayuno hasta la inexorable llegada áspera de la noche más profunda y desoladora  ¿Cómo pensarnos y entendernos?  ¿Cómo vivir juntos sin lastimarnos? ¿Podemos evitar ser como somos? Qué hacer con el pasado que queríamos olvidar pero no se puede? Y finalmente: es humillante la confesión? ¿Puede el teatro espiar lo vivido?

Coordinación de producción Gustavo Schraier, Julieta Sirvén

Producción técnica Fernanda Blengio

Coordinación técnica de escenario Rosana Rodríguez, Juan Cruz Muños López

Asistencia de iluminación Daniela García

Asistencia de vestuario Araceli Fernández

Asistencia de escenografía Florencia Tutusaus

Asistencia artística Julieta Abriola

Desarrollo creativo Luciano Suardi, Selva Alemán, Arturo Puig

Música original y diseño sonoro Carmen Baliero

Diseño de iluminación Jorge Pastorino

Diseño de escenografía y vestuario Graciela Galán

Dirección Luciano Suardi 

jueves, 21 de noviembre de 2019

La Savia

Fecha en que fue vista: 15/11/2019

Ficha técnico artística

Autoría: Ignacio Sánchez Mestre
Actúan: Mirta Busnelli, Agustin Garcia Moreno, Constanza Herrera
Músicos: Facundo Mazzotta
Vestuario: Lara Sol Gaudini
Escenografía: Laura Copertino
Iluminación: David Seldes
Diseño De Sonido: Tomás Mesa Llauradó
Realización Set-electric: Paul Pregliasco
Técnico De Luces: Carolina Downes, Matias Luciano Tinganelli
Fotografía: Ignacio Coló
Diseño gráfico: Carola Tana
Asistencia de escenografía: Miranda Pauls
Asistencia de iluminación: Facundo David
Asistencia de vestuario: Ailen Zoe Monzón
Asistencia de dirección: Tomás Mesa Llauradó
Asistencia De Escenas: Julián Giménez Zapiola
Producción: María La Greca
Dirección: Ignacio Sánchez Mestre



            La savia es un viaje a la vida de Elsa. Un viaje a su imaginación, a sus sueños, a la reconstrucción de sus recuerdos y a la casa que habita, llena de plantas y libros. Realmente la escenografía es sobresaliente, una puede sentirse que está en el interior de la casa, da sensación de calidez y cercanía.
            Elsa tiene un gran mundo imaginario que es difícil de distinguir de su mundo real, todo se superpone, lo que hace que no sea una obra lineal. Con mucha facilidad pasa de un tema a otro, se desdibuja el tiempo, el pasado y presente por momentos son difíciles de distinguir. Casi permanentemente se puede dudar de si es real o imaginario lo que está contando Elsa.
            Me surge pensar en esa necesidad que tenemos algunxs, a veces, de querer entender y ubicar en el tiempo cronológico lo que sucede. Como si saber esto daría más sentido de verosímil a lo que el/la espectador/a está viendo. Y lo verdaderamente importante es que este texto poético nos permite pensar en los vínculos, en el amor, la soledad, los deseos, los sueños, los recuerdos, el olvido. Sinceramente creo que nos permite pensar en la vida misma, con todas sus vicisitudes.
            Elsa tiene humor, impunidad y estas características por momento genera que el publico con sus risas sea cómplice de lo que está sucediendo.
            Elsa en determinado momento dice que cuando está leyendo un libro y llega a una parte que le gusta mucho hace una pausa, dice "quiero registrar que estoy en este momento, de que algo va a suceder para bien o para mal" cómo no pensar esta frase y esto que le sucede a Elsa con un libro, como mensaje para varios momentos de la vida de quien está mirando esta bella obra.
            Esta pieza teatral es un hermoso resultado de la vida de Elsa. Deja muchas preguntas y abre todo el tiempo a la reflexión. Para que esto ocurra no dudo del gran trabajo  previo entre lxs actores y el director, creo poder percibirlo, hasta imaginar los ensayos.

            Elsa está rodeada de plantas, pero la planta que la acompaña de siempre es La costilla de Adán, la loca. En un momento al referirse a ella dice "si la cambias de lugar es capaz de seguir creciendo" esta frase me lleva a pensar en cómo muchos movimientos en la vida, cambio de posición subjetiva, nos generan la posibilidad de seguir creciendo.

viernes, 11 de octubre de 2019

Las Promesas

Fecha en que fue vista: 5 de Octubre 2019

Ficha técnico artística
Dramaturgia: Juan Andrés Romanazzi
Actúan: Paula Fernandez Mbarak
Iluminación: Leandro Crocco
Diseño de vestuario: Julia Camejo
Diseño de espacio: Julia Camejo
Fotografía: Beto Repetto, Clara Romanazzi
Diseño gráfico: Bárbara Delfino
Asistencia de dirección: Iñaki Vergara
Colaboración artística: Julieta De Simone
Dirección: Juan Andrés Romanazzi



Una vez más fui al cálido teatro Polonia sin saber que era lo que iba a ver, sólo sabía que la obra se llamaba "Las Promesas". Al entrar a la sala, sentí que estaba por ver una obra con un gran nivel de intimidad. Así fue, la escenografía, las luces y la música lograran un clima de intimidad que invita, a quien desee y pueda, a sumergirse en el mundo de una mujer que por momentos parece una niña.
Podría pensarse que el mundo de esta mujer son las cuatro paredes de la casa que habita, pero de a poco va mostrando su mundo interior. Ese mundo que en general cuesta ver y mostrar. Parecería estar encerrada en esa casa, encerrada en ella misma. Una promesa de su padre "No me mires triste si voy a volver", el cuidado de las lágrimas de su madre "acá guardo las lágrimas de mamá" y fantasear "fantaseo si es eso lo que me queda, fantasear" son partes centrales de ese mundo interior que transmite esta pieza teatral.
El guión de Juan Andrés Romanazzi es de un gran nivel poético, el cual genera la posibilidad de preguntarnos por el tiempo.
En general creemos que es imposible detener el tiempo, congelarlo. Pero ¿de qué tiempo hablamos cuando hablamos de tiempo?
Claro está que el tiempo subjetivo pocas veces coincide con el tiempo cronológico. Esta diferencia de la temporalidad nos hace entender que no hay tiempos lógicos en la subjetividad. Esta sensible obra refleja esta diferencia, genera el espacio para que pensemos en el tiempo, en los tiempos.
A veces hay promesas que generan que el tiempo (subjetivo) se detenga en ese instante. En "Las promesas podemos ver que el cuerpo y la subjetividad de esta mujer quedan anclados en la promesa del padre, quien promete volver.
La actuación de Paula Fernandez Mbarak es impecable, tiene un nivel de sensibilidad casi inexplicable, logra conmover hasta las lágrimas. Construye una intimidad susurrada, y es esta construcción junto a su mirada lo que genera una conexión con el público que parecería ser una invitación a que vivamos esa ausencia, esa espera.
Su actuación tiene un gran abanico de matices, sus movimientos, sus cambios de voz, el cambio de registro parecen tan naturales que son parte de lo que hace que la historia de esta mujer conmueva tanto.
"Las promesas" tiene un gran equilibrio entre la dramatúrgia, actuación y dirección, parte de lo que hace que esta obra se vuelva inolvidable para mí.








Ateneo para una familia

  Ateneo para una familia es una obra que tenía pendiente desde el año pasado. Continúa  presentándose en el bello Teatro de la Ribera los v...