Hace unos domingos atrás volví al bello teatro el grito para ver Mamá Planta.
Esta pieza teatral nos invita a meternos al jardín de una casa donde transcurre esta historia. Mamá Planta habla sobre la memoria, los vínculos y sobre los duelos, tanto vinculares como el duelo de los ideales, de las etapas vitales y duelos de las casas que supieron ser hogar.
Es una obra donde el humor se hace presente y junto con la música hacen más liviano el bello guión permitiendo a lxs espectadores conectar profundamente pero con una leve sonrisa por la ternura que transmite. Invita a pensar en cómo se continúa armando y cómo cambian los lazos con algunas muertes.
Es conmovedor ver como Malena encuentra donde representar la ausencia de su madre y de qué manera la ve en ella. La puesta en escenas en su conjunto nos permite realmente a lxs espectadores sentir que estamos sentados en este jardín donde también con el bellísimo canto de la Malena se hace presente Chavela Vargas.
Cabe destacar las excelentes actuaciones las cuales a lo largo de la obra van teniendo distintos niveles de profundidad, complicidad y humor.
Mamá Planta invita a pensar en cómo y dónde hacemos raíces para transitar la vida.
"No puede morir lo que crece fuerte"
