jueves, 21 de noviembre de 2019

La Savia

Fecha en que fue vista: 15/11/2019

Ficha técnico artística

Autoría: Ignacio Sánchez Mestre
Actúan: Mirta Busnelli, Agustin Garcia Moreno, Constanza Herrera
Músicos: Facundo Mazzotta
Vestuario: Lara Sol Gaudini
Escenografía: Laura Copertino
Iluminación: David Seldes
Diseño De Sonido: Tomás Mesa Llauradó
Realización Set-electric: Paul Pregliasco
Técnico De Luces: Carolina Downes, Matias Luciano Tinganelli
Fotografía: Ignacio Coló
Diseño gráfico: Carola Tana
Asistencia de escenografía: Miranda Pauls
Asistencia de iluminación: Facundo David
Asistencia de vestuario: Ailen Zoe Monzón
Asistencia de dirección: Tomás Mesa Llauradó
Asistencia De Escenas: Julián Giménez Zapiola
Producción: María La Greca
Dirección: Ignacio Sánchez Mestre



            La savia es un viaje a la vida de Elsa. Un viaje a su imaginación, a sus sueños, a la reconstrucción de sus recuerdos y a la casa que habita, llena de plantas y libros. Realmente la escenografía es sobresaliente, una puede sentirse que está en el interior de la casa, da sensación de calidez y cercanía.
            Elsa tiene un gran mundo imaginario que es difícil de distinguir de su mundo real, todo se superpone, lo que hace que no sea una obra lineal. Con mucha facilidad pasa de un tema a otro, se desdibuja el tiempo, el pasado y presente por momentos son difíciles de distinguir. Casi permanentemente se puede dudar de si es real o imaginario lo que está contando Elsa.
            Me surge pensar en esa necesidad que tenemos algunxs, a veces, de querer entender y ubicar en el tiempo cronológico lo que sucede. Como si saber esto daría más sentido de verosímil a lo que el/la espectador/a está viendo. Y lo verdaderamente importante es que este texto poético nos permite pensar en los vínculos, en el amor, la soledad, los deseos, los sueños, los recuerdos, el olvido. Sinceramente creo que nos permite pensar en la vida misma, con todas sus vicisitudes.
            Elsa tiene humor, impunidad y estas características por momento genera que el publico con sus risas sea cómplice de lo que está sucediendo.
            Elsa en determinado momento dice que cuando está leyendo un libro y llega a una parte que le gusta mucho hace una pausa, dice "quiero registrar que estoy en este momento, de que algo va a suceder para bien o para mal" cómo no pensar esta frase y esto que le sucede a Elsa con un libro, como mensaje para varios momentos de la vida de quien está mirando esta bella obra.
            Esta pieza teatral es un hermoso resultado de la vida de Elsa. Deja muchas preguntas y abre todo el tiempo a la reflexión. Para que esto ocurra no dudo del gran trabajo  previo entre lxs actores y el director, creo poder percibirlo, hasta imaginar los ensayos.

            Elsa está rodeada de plantas, pero la planta que la acompaña de siempre es La costilla de Adán, la loca. En un momento al referirse a ella dice "si la cambias de lugar es capaz de seguir creciendo" esta frase me lleva a pensar en cómo muchos movimientos en la vida, cambio de posición subjetiva, nos generan la posibilidad de seguir creciendo.

viernes, 11 de octubre de 2019

Las Promesas

Fecha en que fue vista: 5 de Octubre 2019

Ficha técnico artística
Dramaturgia: Juan Andrés Romanazzi
Actúan: Paula Fernandez Mbarak
Iluminación: Leandro Crocco
Diseño de vestuario: Julia Camejo
Diseño de espacio: Julia Camejo
Fotografía: Beto Repetto, Clara Romanazzi
Diseño gráfico: Bárbara Delfino
Asistencia de dirección: Iñaki Vergara
Colaboración artística: Julieta De Simone
Dirección: Juan Andrés Romanazzi



Una vez más fui al cálido teatro Polonia sin saber que era lo que iba a ver, sólo sabía que la obra se llamaba "Las Promesas". Al entrar a la sala, sentí que estaba por ver una obra con un gran nivel de intimidad. Así fue, la escenografía, las luces y la música lograran un clima de intimidad que invita, a quien desee y pueda, a sumergirse en el mundo de una mujer que por momentos parece una niña.
Podría pensarse que el mundo de esta mujer son las cuatro paredes de la casa que habita, pero de a poco va mostrando su mundo interior. Ese mundo que en general cuesta ver y mostrar. Parecería estar encerrada en esa casa, encerrada en ella misma. Una promesa de su padre "No me mires triste si voy a volver", el cuidado de las lágrimas de su madre "acá guardo las lágrimas de mamá" y fantasear "fantaseo si es eso lo que me queda, fantasear" son partes centrales de ese mundo interior que transmite esta pieza teatral.
El guión de Juan Andrés Romanazzi es de un gran nivel poético, el cual genera la posibilidad de preguntarnos por el tiempo.
En general creemos que es imposible detener el tiempo, congelarlo. Pero ¿de qué tiempo hablamos cuando hablamos de tiempo?
Claro está que el tiempo subjetivo pocas veces coincide con el tiempo cronológico. Esta diferencia de la temporalidad nos hace entender que no hay tiempos lógicos en la subjetividad. Esta sensible obra refleja esta diferencia, genera el espacio para que pensemos en el tiempo, en los tiempos.
A veces hay promesas que generan que el tiempo (subjetivo) se detenga en ese instante. En "Las promesas podemos ver que el cuerpo y la subjetividad de esta mujer quedan anclados en la promesa del padre, quien promete volver.
La actuación de Paula Fernandez Mbarak es impecable, tiene un nivel de sensibilidad casi inexplicable, logra conmover hasta las lágrimas. Construye una intimidad susurrada, y es esta construcción junto a su mirada lo que genera una conexión con el público que parecería ser una invitación a que vivamos esa ausencia, esa espera.
Su actuación tiene un gran abanico de matices, sus movimientos, sus cambios de voz, el cambio de registro parecen tan naturales que son parte de lo que hace que la historia de esta mujer conmueva tanto.
"Las promesas" tiene un gran equilibrio entre la dramatúrgia, actuación y dirección, parte de lo que hace que esta obra se vuelva inolvidable para mí.








viernes, 8 de febrero de 2019

Derechos Torcidos


Fecha en que fue vista: 3/2/2019


Ficha técnico artística
Autoría: Carlos Gianni, Hugo Midón
Actúan: Osqui Guzmán
Intérpretes: Araceli Aquino, Magali Benítez, Gisella Chavez, Naomi Chavez, Joshua Colman, Samara Duarte, Jessica Fretes, paola garay, Agostina González, Agustina Micaela Medina, Johana Medina, Juan Peña, Wanda Piedrabuena, Milagros Quiroga, Haydee Verónica Rojas, Daiana Romero, Paloma Sosa, Lucas Joel Vera, Ariel Villalba
Diseño de vestuario: Lara Sol Gaudini
Diseño de escenografía: Augusto Latorraca
Diseño de luces: Lucia Feijoó
Asistencia de dirección: Ingrid Kleiner
Producción: Natalia Kleinman, Malena Sanchez Olmos
Coreografía: Agustina Galinsky, Maia Segal
Co-producción: FIba
Dirección: Carlos Gianni, Ruben Segal


Estaba expectante al reestreno de “Derechos Torcidos”, sabía que el año pasado se iba a realizar ya que una amiga estaba trabajando junto a los chicxs de la villa 21/24, dentro del marco de Arte en los Barrios. Por diversos motivos este reestreno se atrasó, la obra se presentó en la Usina de Arte dentro del FIBA 12 (Festival Internacional de Buenos Aires) en febrero de este año.
Hablar de Hugo Midón y Carlos Gianni es hablar de dos de los grandes del teatro infantil, desde chica mi mamá me ha llevado a ver obras de ellos y de no tan chica fui a ver otras. “Derechos Torcidos” era una de las obras pendientes que tenía de estos dos grandes del teatro.
Claramente esta vez tenía una gran particularidad, estas funciones eran realizadas por chicxs que no sólo no son actores ni actrices, sino que además son jóvenes que viven en la villa 21/24. El gran actor que los acompaño es Osqui Guzman (quién estuvo en su estreno en el 2005).
Para mí lo particular de esto era que chicxs a los cuales se les vulneran los derechos día a día iban a ser quienes se suban al escenario a bailar, cantar y defender lxs derechos de niños, niñas y adolescentes.
La obra fue hermosa, emocionante, fue muy lindo poder ver el trabajo de más de 9 meses y ver la expresión de alegría en la cara de cada unx de ellxs.
Y sí, salí del teatro con una gran alegría porque a todxs los ví contentxs, con una sonrisa de oreja a oreja, porque un grupo de profesionales confiaron en ellxs y trabajaron codo a codo. Pero claramente esta alegría tiene un sabor amargo, me dejo reflexionando como el Estado quien es el mayor responsable de garantizar sus derechos es quien lxs vulnera a no cumplir con ellxs.
Pude averiguar que fueron casi 33 chicxs los que se presentaron al taller y casi todos sostuvieron el espacio, pudieron acomodarse al cambio de fecha del estreno. Pudieron a pesar de las lluvias asistir a su taller, pudieron más allá de no tener siempre abrigo, ni remedios, ni agua, ni poder asistir a la escuela, cantar sobre estos derechos que a ellxs les son negados. Pudieron cantar y gritar al final de la obra “Yo no soy mejor que nadie y nadie es mejor que yo, por eso tengo los mismos derechos que tenés vos”. 

Ateneo para una familia

  Ateneo para una familia es una obra que tenía pendiente desde el año pasado. Continúa  presentándose en el bello Teatro de la Ribera los v...